Intimidad Femenina

La mujer actual trabaja, estudia, tiene un hogar y desempeña distintos roles. También le dedica tiempo a ir al gimnasio y la higiene se convierte en una rutina que se repite varias veces al día. Pero el exceso de humedad podría convertirse en un caldo de cultivo para otros males.


Sin lugar a dudas, la mujer actual ocupa un lugar de mayor protagonismo en la vida laboral.  La mayoría de ellas estudia,  trabaja, realiza algún deporte y es ama de casa. Es decir, están fuera  gran parte del día, en el colegio, la facultad, la oficina en horario continuado. Y con el calor sofocante de esta época se transpira mucho, lo que puede en algunas partes del cuerpo generar inconvenientes, por ejemplo, en la región genital. 


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Juega un rol importante la higiene íntima; la vagina normalmente contiene gérmenes, muchos de ellos saprófitos (que existen habitualmente sin causar daños). Otros son patógenos, que pueden producir flujo con picazón –caso de los hongos genitales– o flujo con olor, a veces desagradable, como es el caso de  las tricomonas y gardenerellas. 


En los días de mucho calor y sudoración es bueno higienizarse los genitales externamente 2 ó 3 veces al día, con agua y jabón neutro (de glicerina). El jabón común podría producir reacciones irritativas, con ardor. Además, existen varios productos en plaza específicos para la higiene íntima, en forma de gel o jabones especiales, que además de desinfectar tienen buen aroma. La mujer debería tener a mano en su trabajo, sobre todo cuando está todo el día fuera de la casa, algunos de dichos productos. Si no dispone de los mismos, lo ideal es higienizarse con agua solamente. Y luego de la higiene, es fundamental un buen secado, con toallitas higiénicas, sin frotar la zona, de modo que no quede húmeda lo cual podría favorecer la aparición de hongos genitales. 

 

¿Cuál es la mejor manera de higienizarse? 


Después de ir al sanitario para sus necesidades, lo ideal es higienizarse con agua, y luego secarse con papeles higiénicos.


¿Cómo prevenir hongos cuando tenemos que bañarnos varias veces al día? 


Un buen secado genital es necesario para evitar la humedad que es propia de la región genital.

 

También se puede utilizar sin inconvenientes el protector íntimo (o tampones si lo prefiere y tiene condiciones de utilizarlos).    
    
¿Es posible desarrollar alergia al jabón?


 Sí,  sobre todo a algunos jabones, su médico le recomendará cuál utilizar.

Es Bueno Saber

* Se debe tener en cuenta también la ropa interior. Evitar el nylon y las ropas muy ajustadas en zona genital, porque ese roce constante puede ocasionar irritación. La mujer utiliza mucho hoy en día los  pantalones, a veces muy ajustados. 


* La vagina es una zona del cuerpo femenino que siempre tiene una secreción que la humecta. Siempre y cuando esa secreción vaginal no manche la ropa interior, es normal. Y en algunas épocas del ciclo genital, como en tiempo de ovulación por ejemplo, hay mayor secreción que proviene del cuello uterino, el llamado “moco cervical”.  


Además, también hay mayor secreción vaginal en momentos de excitación sexual, lo cual es normal.


Estas secreciones normales no deberían ser confundidas con flujo vaginal, que tienen otras características.    
    
* Los desodorantes íntimos podrían ser utilizados, una vez al día, luego de la higiene genital. Si se abusa podrían producir irritación y ardor. Y por supuesto no utilizarlos sin una higiene previa.  


* Cuando la mujer padece de flujo genital, que le mancha la ropa interior (de color amarillento, o verdoso, o blanquecino, o sanguinolento) y le produce prurito o detecta olores desagradables, debe consultar con su ginecólogo. Algunas pacientes padecen de flujo vaginal crónico, repetitivo. Poseen pocas defensas vaginales y se infectan con mucha facilidad, sobre todo si tienen vida sexual. Deberá realizarse el análisis laboratorial correspondiente, de ser posible también el estudio del cuello uterino (Papanicolau y colposcopía) a fin de determinar el motivo de dicho flujo: ¿se trata de hongos, bacterias o virus? Porque el tratamiento será diferente para cada caso.

La Excitación Femenina y el Orgasmo

La excitación sexual femenina y el orgasmo es un proceso complejo que abarca a toda la mujer, su mente y su cuerpo. La mente humana recibe los estímulos sexuales del cuerpo, los procesos, y sobre la base del pasado a través del aprendizaje y la experiencia hace que el cuerpo responda a la misma. El cerebro puede comenzar el proceso de excitación sexual en respuesta al pensamiento (fantasía sexual), los estímulos visuales (viendo una pareja desnuda), estimulación auditivos (escuchando una voz de la pareja), estímulos olfativos (el olor del cuerpo de su pareja), y el gusto (el sabor del cuerpo del otro). El cuerpo puede comenzar el proceso de excitación como resultado de que una mujer, o su pareja, toque sus genitales o los senos, la sensación de aire que fluye a través de su piel expuesta, o su ropa estimulando sus pechos o genitales. La mente y el cuerpo al mismo tiempo pueden experimentar la excitación sexual separadamente, pero sin embargo no pueden experimentar separadamente el orgasmo. Orgasmo requiere tanto la mente como el cuerpo para trabajar juntos.

 

Toda la estimulación sexual y la excitación pueden originarse en uno o el otro, pero el orgasmo toma lugar en ambos.


Al nacer respondemos a la estimulación sexual basada únicamente en el instinto. Si nos sentimos seguras y nuestras necesidades materiales básicas se cumplen, lo más probable es que responda a los estímulos sexuales muy fácilmente. Esta es quizás la razón por el simple acto de enfermería y exponer los genitales al aire provoca la excitación sexual en los infantes. Al nacer somos muy sensibles a los estímulos sexuales. Como resultado de ello, al nacer, el orgasmo está probablemente controlado más por estímulos físicos que mentales. El orgasmo es un simple reflejo de la respuesta física al nacer. 

 

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Algunas mujeres no tienen muchos sentimientos negativos hacia el sexo y son abiertamente sexuales.


Gozan de ser despertado y buscan estímulos sexuales libremente. A ellos no les importa quién o qué les hace sentir despertado, simplemente disfrutarlo. Por supuesto, la sociedad puede ver estas "niñas sexual" y "mujer sexual" negativamente y etiquetarlos "zorras" y "putas". En nuestra  sociedad, la niña que niega los sentimientos sexuales es considerada más "normal”" de una mujer que es abiertamente sexual. Esto es menos cierto que lo que era hace veinte años, pero todavía muy cierto.


El orgasmo puede ser más una percepción mental que una experiencia física de las mujeres, más de lo que es para los hombres, como resultado de los mayores restricciones sexuales impuestas a las mujeres. Un hombre de la capacidad para lograr una erección y eyacular es un símbolo de su virilidad, la mujer la excitación sexual y el disfrute sexual puede ser visto como "fuera de control" y "arbitraria". Este es tal vez por qué las mujeres son muchas veces menos que los hombres orgásmica, como uno tiene que especular que ambos son igualmente orgásmicos al nacer.

Orgasmo y Excitación: Mucho más que una Respuesta Física

La visión tradicional de la mujer la excitación sexual, se presentan a continuación, se ha centrado en los cambios físicos asociados con los genitales de una mujer. Se creía que el deseo sexual físico llevado a la excitación sexual y el orgasmo. La investigación ha encontrado que el deseo sexual no es una de las principales razones por que las mujeres dicen que participan en el sexo. La mujer también cree que es muy consciente de los cambios físicos que se produjeron en sus genitales durante la excitación sexual.


Otras investigaciones han demostrado una correlación entre la baja cuando una mujer cree que ha experimentado la excitación sexual y cuando ella ha experimentado los cambios físicos asociados con la excitación sexual. Las mujeres no son necesariamente conscientes de cuando la lubricación vaginal y la sangre de su ingurgitación vulval se ha producido. Un estudio que se ve en la excitación sexual femenina indica que la mayoría de las mujeres son muy conscientes de lo que se siente al ser estimulada sexualmente, pero al parecer su cerebro puede filtrar la información en marcha, a veces dejándolos inconscientes.

Los Cambios Físicos de la Excitación Sexual Femenina

Hay dos cambios físicos del cuerpo debe ir realizando en virtud de si una mujer pueda lograr el orgasmo. La primera es "vasocongestion," la puesta en común de la sangre en los senos y los genitales. Esto produce que los pechos y los genitales cada vez se agranden, el cuerpo se siente tibio o caliente al tacto, el cambio en el color de los pechos y los genitales, y la lubricación vaginal. La segunda es "miotonía" o "tensión neuromuscular, la acumulación de energía en las terminaciones nerviosas y los músculos de todo el cuerpo. Puede experimentar fuerte miotonía como la sensación de plenitud o tensión en su cuerpo antes de su orgasmo, el punto de no retorno. Algunas mujeres cuando se enfrentan con una fuerte miotonía no puede dejarse ir por el borde, dejar ir y, por tanto, que no experimentan el orgasmo.


Cabe señalar que cualquier enfermedad, las drogas (con y sin receta), o enfermedad que afecta el flujo de sangre, músculos o nervios puede restringir o impedir la miotonía y vasocongestion. Si no puede vasocongestion experiencia miotonía y es posible que no pueda experimentar la excitación sexual y el orgasmo. Si usted tiene una enfermedad o una enfermedad que afecta directamente al aparato circulatorio, nervioso, muscular o los sistemas, es posible que la experiencia orgásmica se deteriore. Si usted ha sido diagnosticado con uno de estos, por favor, consulta a tu médica.

Secretos del Orgasmo Femenino

A pesar de que la satisfacción sexual femenina puede lograrse por múltiples vías (a través de la estimulación de los genitales o de otras zonas erógenas como la nuca o la boca o, simplemente, con fantasía), entre un 5% y un 15% de las mujeres nunca ha alcanzado el clímax y un 75% rara vez lo logra en el coito. Es el Santo Grial de la sexualidad.


Encontrarlo es el objetivo de la mayoría de las que en pareja o, en solitario, buscan la satisfacción sexual. Sin embargo, ni todas dan con él, ni produce el mismo impacto las mismas sensaciones en las que lo encuentran. El orgasmo es la penúltima fase del ciclo de la respuesta sexual (excitación, meseta, orgasmo y resolución), y la más corta de todas: tan sólo dura unos segundos, pero para un número importante de mujeres experimentar ese breve instante es una meta casi inalcanzable.


Durante las últimas décadas, los científicos han podido constatar que la excitación femenina puede lograrse por distintos estímulos. Algunas mujeres, incluso, sólo necesitan recurrir a la fantasía. Sin embargo, y a pesar de que la Naturaleza ha dotado a las féminas de una capacidad especial para el sexo, muchas mujeres sanas y normales no han experimentado nunca un orgasmo y un número aún mayor tampoco alcanza el clímax durante la coito.


No es un mito, sino una realidad que se sustenta en las estadísticas. Los investiga-dores que estudian la sexualidad están de acuerdo en que entre un 5% y un 15% de las mujeres activas sexualmente nunca ha tenido un orgasmo, se cifra en un 75% el porcentaje de mujeres que frecuentemente no logra el clímax con la penetración.


Los datos, sin embargo, se oponen a un hecho científicamente demostrado: la mayoría de las mujeres tiene un potencial orgásmico ilimitado.


Los expertos argumentan que un número importante de mujeres sigue sin saber lo que es un orgasmo, debido a razones personales, a causas físicas, psíquicas y sociales. Así, en algunos casos, son ellas, y en consecuencia sus parejas, las que ponen barreras al orgasmo.


“La forma en la que una mujer puede empezar a ser orgásmica es aprendiendo más sobre su propio cuerpo”. En otras, en cambio, el obstáculo hacia el clímax lo ha impuesto la propia sociedad.


Un porcentaje nada despreciable de féminas ha crecido presionado por mensajes contradictorios o negativos sobre el sexo, desde que es mejor fingir que se está teniendo un orgasmo, hasta que la práctica del sexo antes del matrimonio es algo malo, y bueno una vez que éste se ha consumado.


Y todo a pesar de que las investigaciones sobre sexualidad femenina apuntan la existencia de múltiples vías neurológicas relacionadas con la capacidad de tener un orgasmo. Así, y además del reconocido papel del clítoris, el órgano eréctil pequeño, se han identificado otras vías orgásmicas en las mujeres: como el conocido punto G. No todas las mujeres poseen esta zona, ni todas las que la tienen sienten el mismo placer. No sería la primera vez que la pareja se vuelve loca buscándola sin alcanzar nunca el éxito».


Hay más zonas erógenas que pueden conducir al orgasmo. Así, la estimulación del cuello del útero puede resultar muy placentera para algunas mujeres y un camino hacia el clímax en otras. Pero no todo en la sexualidad femenina son las zonas genitales. Hay mujeres que alcanzan la excitación e, incluso, el clímax con la estimulación de otras zonas: hombros, ombligo, lóbulo de la oreja, nuca o boca. 


Hay librerías repletas de textos sobre el clítoris y el punto G, pero lo cierto es que el resto de nuestro cuerpo está repleto de fuerza erótica». Es más, un estudio, con siete mujeres, demostró que ellas pueden incluso tener un orgasmo muy similar a los que se producen con la propia estimulación genital con tan sólo echarle imaginación. Este hecho, junto con los trabajos que han confirmado que las féminas con lesiones en la médula pueden experimentar el clímax con la estimulación del clítoris.

 

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Secretos del Orgasmo Femenino

El orgasmo femenino ha sido siempre un tema de interés y de fascinación. A diferencia del orgasmo masculino, visible por la eyaculación de semen, el orgasmo femenino carece de señales evidentes que prueban la obtención del orgasmo. Es quizás por eso que el orgasmo femenino ha sido tan misterioso para hombre y mujeres durante largo tiempo.


Bueno, podemos empezar diciendo que no existe un patrón similar para el orgasmo femenino. Diferentes mujeres experimentan distintas sensaciones, intensidad y duración. Entonces es difícil describir en definitiva el orgasmo femenino. Sin embargo, podemos describir en 4 etapas el ciclo de respuesta sexual de la mujer, las cuales muestran qué ocurre cuando una mujer se excita durante cualquier acto sexual. Estas 4 etapas han sido denominadas como: excitación, meseta, orgasmo y resolución. Es importante mencionar que estas etapas no tienen un marcado inicio o final, sino más bien ocurren como un proceso continuo durante la respuesta sexual. Y en la mujer, este ciclo demora en llegar por lo general unos 15 minutos, a diferencia del hombre que usualmente llega al orgasmo en entre 3 y 5 minutos. Por esta razón es que muchas mujeres no logran llegar al orgasmo.

La Primera Fase:

Denominada excitación, puede durar sólo unos minutos o varias horas después de iniciada la estimulación erótica. Por lo general, esta fase se inicia 10 a 30 segundos después de haberse iniciado la estimulación. Físicamente la mujer experimenta la lubricación, expansión y crecimiento de la vagina, el hinchamiento de los labios mayores y menores de la vagina, clítoris y senos. Además, hay un aceleramiento de los latidos del corazón, de la presión arterial y de la respiración.

Segunda Fase:

Meseta. Los cambios experimentados en la etapa de excitación se acentúan. Los labios vaginales se engrosan y cambian levemente de color, además, las paredes vaginales se llenan de sangre y el orificio vaginal crece. El clítoris se llena de sangre y se vuelve erecto. Al igual que en la primera etapa, los latidos del corazón y el pulso continúan acelerándose. Además, los músculos de los muslos, caderas, manos y nalgas se tensan. En esta fase, se puede dar un enrojecimiento de la piel, que por lo general se da en el estómago, pechos, hombros o cara.

Tercera Fase:

Orgasmo. Es la etapa clímax del ciclo, y es por lo general la etapa más corta, durando sólo unos segundos. En esta etapa, la mujer experimenta una serie de contracciones musculares involuntarias en la vagina, útero y/o recto, las cuales resultan muy placenteras. El número y duración de estas contracciones depende de cada mujer. En esta etapa, la velocidad de respiración, pulso y presión arterial llegan a su máxima aceleración. La tensión muscular llega también a su punto más alto, acompañados por lo general de reflejos musculares en manos y pies.

Cuarta Fase:

Resolución. Se caracteriza por el retorno a un estado de reposo. Esta fase puede durar de 5 a 60 minutos. En esta fase, el útero y el clítoris regresan a sus posiciones normales, ocurre un relajamiento de los músculos, el enrojecimiento de la piel y la hinchazón de ciertas partes desaparecen. Durante esta fase, algunas mujeres pueden responder a estimulación adicional luego del orgasmo, a diferencia del hombre.


Es importante mencionar que el orgasmo en una mujer, es un comporta-miento que se aprende y no algo que se nace sabiendo. Obtener el primer orgasmo es un proceso que requiere práctica y mucha paciencia. A diferencia de los hombres, las mujeres empiezan a experimentar su sexualidad mucho después. Esto dificulta en muchos casos la obtención del orgasmo.


También es importante recordar que muchas mujeres, es más, se pude decir que la mayoría, necesitan que el clítoris sea estimulado directamente para poder llegar al orgasmo. Es decir, no basta sólo con la penetración para que una mujer llegue al orgasmo. En muchos casos, durante la penetración vaginal, el clítoris no recibe la necesaria estimulación, por eso se debe recurrir a la estimulación manual, oral u otras posiciones que proporcionen estimulación directa, efectiva y consistente al clítoris.


Por último, para que la mujer llegue al orgasmo es tan importante la lubricación de la vagina, como lo es la estimulación del clítoris. Una vagina que no está lubricada lo suficiente resultará en una penetración dolorosa, bloqueando la obtención del placer y, por consiguiente, evitando que la mujer llegue al orgasmo. Por eso es muy importante para poder lubricar la vagina y lograr que ésta se expanda y crezca. Una buena regla a seguir es que la mujer dicte cuándo debe ocurrir la penetración, de esa manera ella se asegura de estar lista para recibir el consolador.


El secreto para obtener el mayor placer de una relación sexual es conocer lo que ocurre en nuestro cuerpo, al igual que en el de nuestra pareja, y mucha comunicación.